• Luis Antonio de Villena (incluído en la antología Aldea poética III - Haiku)

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  • Luis Eduardo Aute (incluído en la antología Aldea poética II - Poesía en acción)

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  • Paula Izquierdo (Incluída en la antología Lavapiés- Literatura mestizaje)

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  • Alicia Huerta - Delirios de persecución

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  • Javier Gutiérrez - Lección de vuelo

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  • Joaquín Simón Martínez - 1957

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  • Espido Freire (Incluída en Lo del amor es un cuento II)

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  • Agustín Fernández Mallo - Yo siempre regreso a los pezones y al punto 7 del Tractatus

    Agustín Fernández Mallo - Yo siempre regreso a los pezones y al punto 7 del tractatus


Entrevista a:


Espido Freire

Espido Freire

Nacida en Bilbao en 1974, escritora.

Danos tres claves para convertirte en escritor editado.

No tengo ni idea de las claves que puedan garantizarlo. Imagino que tener una obra, conocer a un intermediario y poseer el carisma suficiente para defender esa obra o inspirar confianza, pero son las tres muy obvias.

¿Están todos los que son y son todos los que están?

No, claro que no. ¿Cuándo ha sido así? Hay autores que nunca han querido publicar, y otros que han publicado por amistad, y otros que

son completamente coyunturales...

¿Qué pasaría si se le quitaran las puertas al campo?

El campo está muy bien teniendo puertas. Es un reto, y todos los retos fomentan héroes.

¿Te acuerdas de tus primeros pasos?

Perfectamente. Varios años de espera (no deseaba publicar a los 20 o 21 años), una confusión total (¿A quién dirigirme?), varios intentos fallidos (concursos, envíos a una editorial, aproximaciones a periódicos), y por fin un profesor que envía a un agente literario una de mis novelas y varios cuentos.

¿La literatura es una profesión o un arte?

Es un arte que algunos convierten en profesión. Sin gente con profesión de artistas no habría arte. El resto me parece un poco de tontería y un mucho de mitificación.

¿Conoces algún escritor famoso que hiciera edición personal?

Si te refieres a vivo y contemporáneo, la verdad es que no... sí algunos poetas...

¿Quién debe decidir si un libro es bueno o malo?

En primer lugar, la noción de ridículo del autor. Luego, la opinión del editor. Finalmente, el público, con su interés, y la crítica especializada, con su análisis. No todas de estas opiniones tienen por qué coincidir. Hay buenos libros en niveles muy distintos.

Se editan muchos libros de pocos autores. ¿Eso es sano?

No. Hay muchas cosas que no son sanas en la edición. Es un negocio, y por definición, los negocios resultan insanos.

¿Te atreverías a editar bajo pseudónimo en un sello pequeño? ¿Qué piensas que ocurriría?

Sí, claro. He publicado en varias editoriales pequeñas, pero siempre con mi nombre. Y lo cierto es que no ha pasado absolutamente nada.

Si algún autor novel te pidiera consejo para editar...

Primero debería asegurarse de tener una obra completada, o un proyecto general literario. Y después, buscarse una agente. De otra manera, hoy por hoy, es difícil moverse.

¿Qué tributos pagas por editar donde editas?

¿Tributos? Creo que ninguno. He publicado en Planeta, Alfaguara, Aguilar, Temas de Hoy, Seix Barral, Punto de lectura, Debolsillo, e incluso colaboraciones con Opera Prima o con La Esfera. Siempre he publicado más o menos donde me ha parecido, gracias al apoyo de los lectores y al interés de los editores, y como puede verse, incluso en sellos que se hacen competencia directa. He publicado, y pienso seguir haciéndolo, cuentos en editoriales pequeñitas, como Pirineum, y nunca nadie me ha dicho nada. También he escrito para La Razón editando en Alfaguara, o en El País mientras estaba con Planeta. Nunca me he sentido coaccionada. Pero yo, por supuesto, no pertenezco a ninguna camarilla ni grupo en especial.

¿Hay que darle una oportunidad a los desconocidos? ¿Quién?

Si se lo merecen, por supuesto. Una búsqueda al azar de nuevos nombres tampoco aportaría nada. Que estén atentos los agentes, los editores y los jurados de los premios.

¿A quién le interesa que todo esté como está?

No lo sé. A mí no.

¿Por qué existe esa sensación de "más de lo mismo" con cada novedad y con cada premio?

¿Ah, sí? Yo no tengo esa sensación. Acabo de leer dos novelas estupendas, El crimen del Estrella del Mar, de Seix, y Diario de un escándalo, de Roca, las dos premiadas o finalistas de certámenes internacionales, y las dos me han sorprendido y encantado. Lo mismo con los cuentos de Iwasaki, o con la última novela de Pilar Adón. Creo que no hay que quedarse con lo obvio, con lo evidente de un premio o de un estante. Depende, además, de qué premio estamos hablando. Cuando Ray Loriga o Juan Manuel de Prada, o Somoza, o yo misma, ganamos premios comerciales, al mismo tiempo se hizo visible una opción estética y literaria distinta. Eso se intensifica con premios menos jugosos y más literarios. Como digo, yo no comparto esa visión. Por encima de todos esos títulos editados por conveniencia, y en ocasiones permiten que las editoriales remonten, se da toda otra marea de nombres interesantes.

¿Dónde se fraguan la revoluciones estéticas y por qué han desaparecido?

No creo que hayan desaparecido, sino que hace bastante tiempo que no surge ninguna con fuerza real. Es lógico. En un momento de egos y de trabajos individuales, ¿qué corriente puede mantenerse?

Regálanos una idea, por favor.

Una mujer se seca las manos con un paño de cocina y habla con su perro. Su hija y su sobrina tardan para la merienda. Es un cuento que estoy escribiendo yo misma, de manera que espero que apreciéis mi generosidad...