• Luis Antonio de Villena (incluído en la antología Aldea poética III - Haiku)

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  • Luis Eduardo Aute (incluído en la antología Aldea poética II - Poesía en acción)

    Luis Eduardo Aute (incluído en la antología Aldea poética II - Poesía en acción)


  • Paula Izquierdo (Incluída en la antología Lavapiés- Literatura mestizaje)

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  • Alicia Huerta - Delirios de persecución

    Alicia Huerta - Delirios de persecución


  • Javier Gutiérrez - Lección de vuelo

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  • Joaquín Simón Martínez - 1957

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  • Espido Freire (Incluída en Lo del amor es un cuento II)

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  • Agustín Fernández Mallo - Yo siempre regreso a los pezones y al punto 7 del Tractatus

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Entrevista a:


Luis Eduardo Aute

Luis Eduardo Aute

Luis Eduardo Aute nació en Manila (Filipinas) en 1943, pero vive en Madrid desde 1954. Ha desarrollado su labor artística como pintor, cineasta (fue candidato a los Goya de 2001 con Un perro llamado Dolor), compositor e intérprete, su faceta más conocida. Como poeta, su primera obra fue La matemática del espejo, pero desde hace años nos brinda sus libros de poemigas. En lo musical, su último trabajo ha sido el disco Intemperie, con acompañamiento de Tony Carmona.

¿En qué le va la vida a Luis Eduardo Aute?

En no tener la sensación de no haberla aprovechado al máximo; la

forma en que yo entiendo ese «aprovechamiento» es que tenga un sentido más allá de la supervivencia.

Dibujo, pintura, cine, música, poesía... A pesar de haber dicho alguna vez que es un «degenerado de los géneros», ¿cómo sabe cuándo una idea se ha de plasmar en un terreno artístico concreto?

No es que lo sepa, las ideas ya vienen pidiendo su formato o «género».

Nuestro sello brinda la oportunidad de editar a autores noveles que de otro modo no verían su libro impreso, ¿qué piensa de labores como la nuestra?

En estos tiempos de «mercadeo» puro y duro, vuestro proyecto me parece de lo más admirable y... ¡heroico!

¿Escribir poesía en los tiempos que corren es como escalar y coronar un ochomil?

Más o menos.

Jugando, jugando, dio con la fórmula del poemiga: dar varias vueltas de tuerca a las palabras. Ya va por su quinto libro, No hay quinto aniMaLo. Parece haber dado con un género inagotable... ¿Habrá un sexto animalejo?

Pues sí, y se llamará EL SEXtO ANIMAL.

Si le llamo el Leornard Cohen español, ¿le estoy lanzando el mayor piropo?

Sería un muy buen piropo, pero no el mayor, que sería: Leonard Cohen es... ¡el Luis Eduardo Aute canadiense!

Cuando uno presta atención a su trayectoria artística-musical, a las letras de sus canciones y poemas, ¿se puede llegar a la conclusión de «todo por amor, todo por amar, la cordura enloquece, los delirios son verdad», como canta el bolero?

Pues me temo que podría ser lo que tú dices.

Tengo la impresión de que con las letras mantiene una relación matrimonial, mientras que con la pintura mantiene una más promiscua...

¡Sexactamente!

¿Sigue creyendo que la Belleza no se rinde ante el poder?

No debiera, ni siquiera en su decrepitud.

¿Qué recomendaciones daría a nuestros autores noveles para que no se desanimen ante un mercado en el que resulta tan difícil destacar como el del libro?

Que se olviden por completo de que existe el «mercado» y hagan de tripas, coraza de corazón.

En una de las canciones de su último disco, Intemperie, dice que «el Potosí no da más de sí». En lo que a la industria cultural se refiere (que no a la cultura) casi todo el mundo piensa en cómo estirar lo que ya hay, en conservar lo «atado y bien atado». ¿Teme Aute los modelos que está trayendo y traerá la Red, que ha nacido para compartir e interactuar?

Pues, la verdad, sí, aunque supongo que cuando apareció Gutenberg con su imprenta, pudiera haberse dado el mismo temor. Sobre todo creo que tenemos que superar el sarampión desbordado de esta sobredosis de apoteosis del continente que es, hoy por hoy, el delirio tecnológico digital; una vez hecho eso, puede que las aguas vuelvan no a su cauce anterior, eso es imposible, pero sí a uno por donde circulen los contenidos que son la razón de ser de la literatura y de todas las artes.

Carlos Edmundo de Ory, genio descomunal, hizo que nos llovieran sus aerolitos. Si le digo «la risa es el sexo del alma», ¿qué responde el poemiga de Luis Eduardo Aute?

Pues que el sexo es el alma de las lágrimas de la risa.