• Luis Antonio de Villena (incluído en la antología Aldea poética III - Haiku)

    Luis Antonio de Villena (incluído en la antología Aldea poética III - Haiku


  • Luis Eduardo Aute (incluído en la antología Aldea poética II - Poesía en acción)

    Luis Eduardo Aute (incluído en la antología Aldea poética II - Poesía en acción)


  • Paula Izquierdo (Incluída en la antología Lavapiés- Literatura mestizaje)

    Paula Izquierdo (Incluída en la antología Lavapiés- Literatura mestizaje)


  • Alicia Huerta - Delirios de persecución

    Alicia Huerta - Delirios de persecución


  • Javier Gutiérrez - Lección de vuelo

    Javier Gutiérrez - Lección de vuelo


  • Joaquín Simón Martínez - 1957

    Joaquín Simón Martínez - 1957


  • Espido Freire (Incluída en Lo del amor es un cuento II)

    Espido Freire (Incluída en Lo del amor es un cuento II)


  • Agustín Fernández Mallo - Yo siempre regreso a los pezones y al punto 7 del Tractatus

    Agustín Fernández Mallo - Yo siempre regreso a los pezones y al punto 7 del tractatus


Entrevista a:


Purificación Cavia Tamayo

Purificación Cavia Tamayo

Autora de Campo desolado

Purificación Cavia Tamayo estudió Magisterio y Filología en Valladolid. Lectorado en Francia. Posteriormente se fue especializando en Literatura infantil y juvenil, animación sociocultural, educación de personas adultas, educación medio ambiental, bibliotecas escolares, investigación, etc. Dirigió durante 30 años la animación a la lectura y escritura, asesorando al profesorado.

Antes que nada, nuestra enhorabuena. Tu libro ha conseguido una enorme repercusión en un brevísimo tiempo y ya va por la

segunda edición. ¿Te esperabas esta acogida?

Las tiradas de las ediciones han sido prudentes, pero aún así, el libro se está leyendo en varias emisoras y en algunas Escuelas de Padres. No había previsto nada. Estoy acostumbrada a dar la cara por la infancia y por la Escuela Pública , temas que no parecen interesarle a casi nadie. Todos los debates públicos en televisión ceden la palabra a sindicalistas, curas, periodistas… pero nunca a los maestros o profesores que siguen en el aula cada día.

¿Qué te impulsó a escribir Campo desolado?

Desde hacía ya varios años dirigía un Centro de Adultos que, aún triplicando el número de alumnos, mantenía la misma cifra de profesores. Solicité un cambio a Primaria y caí en un centro todavía asfixiado por el franquismo. Comprobé el aislamiento de los padres, los problemas graves de convivencia en aulas y patio...

Y lo más llamativo: nadie hacía nada. Así que, no pude resistirlo, enfermé y el libro era — o supuse que podría ser — la mejor de las terapias. En honor a mis alumnos y alumnas de 3º de Primaria y en honor a muchos padres desorientados y engañados desde dentro.

Desde tu experiencia docente, ¿la situación de nuestro sistema educativo es tan deficiente?

La respuesta requeriría de otro libro que ya he comenzado: Memorias Escolares: 35 años son demasiado.

Algunos puntos a tratar serían:


¿Qué se podría hacer como medida urgente e inmediata?

  1. Disminuir el número de alumnos por aula.
  2. Contratar personal especializado en los centros más conflictivos.
  3. Aumentar en un 20% el número de profesores por centro.
  4. Jubilar voluntariamente a los mayores de 55 con más de 30 años de servicios.
  5. Licencias por estudio: aumentarlas un 50% y obligar a la formación a todo el profesorado.
  6. Un plan gigante de convivencia, sin “color político”, basado en los valores del sentido común y los constitucionales.
  7. Obligar a los padres a asistir, al menos los primeros años, a las Escuelas de Padres.
  8. Devolución del 20% del poder adquisitivo en los últimos 10-12 años al profesorado.
  9. Promulgación a nivel nacional del “Estatuto del Docente”.
  10. Regulación inmediata de mejoras laborales para el profesorado itinerante...


De todas las situaciones, críticas y comentarios recibidos tras la edición, ¿con cuál te quedarías? ¿Por qué?

Me han alegrado las de Rosa Regás, Carmen Calvo — la Ministra de Educación — y T. Fdez. de la Vega. De las más amables: Rosa Montero, Javier Marías y sobre todo la del Sr. Núñez Morgades — defensor del menor de la Comunidad de Madrid.

¿Campo desolado es tu primera experiencia como autora?

Es mi séptimo libro. El segundo en prosa y el que más me ha costado sacar a la luz porque casi todo el mundo huye de la verdad. Al menos, no podrán decir que nadie les advirtió.

¿Piensas repetir la experiencia en el futuro?

Por supuesto. He terminado La sintaxis del corazón que recupera mi vida de lectora y está elaborado de una forma muy original que, por el momento, no desvelaré.

¿Qué les dirías a los autores noveles?

Se lo digo a menudo y sobre todo en mis clases de literatura: leer, leer y leer, y mucha humildad. No hay prisa. Los poetas sabemos que todo es humo...

Tu libro de cabecera...

Unos siete mil libros rodean las paredes de mis espacios. Es casi imposible decir uno o varios. Cada época cambia los sueños, las edades, las personas, los deseos. Por citar alguno: Javier Marías, Nuria Amat, Pessoa, Benedetti, Cernuda, Kundera... Ahora estoy enamorándome de Coetzee, Baricco, Luca... Pero, ¡son tantos y tantas! Ah, Yourcenar y Millás, y..., y..., y... no acabaría nunca.

Puestos a soñar...

En educación:


En el campo literario: